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Compartir Lo dejé, y cuando ya me iba, a última hora, me invitó a quedarme, y sólo por una mera curiosidad accedí, sin imaginar que aquel paraguayo que estaba a mi lado era el gran científico esperado por todos y aplaudido de pie a su llegada. Él iba a abrir el congreso, él iba a presentar resultados de sus investigaciones avanzadísimas realizadas en Suiza y Alemania, relacionadas con los diversos estadios del sueño. Era toda una excelencia. Una experiencia idéntica viví este último lunes 7 de septiembre en Costa Rica, en el Congreso Mundial de Gastronomía. Fuimos invitados por doña Sara Garófalo a asistir a su conferencia, y al llegar fui sorprendida al constatar que la distinguida señora es una gran autoridad, altamente respetada y reconocida en los medios gastronómicos del mundo. Posee medallas de oro y fue en Paraguay que se inauguró la primera escuela de gastronomía de Latinoamérica. Estando al lado de doña Sara, la palabra que más escuché fue honor. Cada chef que se aproximaba decía sentirse honrado con su presencia y pedía fotografiarse con ella. Estoy hablando de aquellos grandes que aparecen en el canal internacional Gourmet, donde se presentan franceses, italianos, daneses y otros de todos los continentes. La conferencia fue realmente magistral pues, la señora Sara, mientras cocina y dice recetas, ingredientes y modos de preparar, cuenta también la historia del Paraguay, sus tradiciones, su cultura, sus leyendas, enseña palabras del idioma guaraní e incluso regala artesanías típicas del país, todo con mucha fineza, educación y sobriedad. En fin, es una señora que tiene el don de la excelencia y la opinión pública paraguaya tiene que saberlo
Marzha Navarro
10 de Septiembre de 2010 06:42
Fuente: ABC Color
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